
Se caracteriza por la mayor diferencia de temperaturas entre los meses más fríos y los más calurosos del año y por veranos cortos con una marcada disminución de temperaturas en otoño. Estas zonas como Alemania y Champaña, corren riesgos de sufrir heladas de primavera y temperaturas bajas durante la floración, cuaja y maduracion. Por lo tanto son más apropiados para cepas con periodos de madurez más cortos, que gustan de climas fríos.